Tajo Internacional: Valores Ornitológicos

Tajo Internacional: Valores Ornitológicos

Cabría destacar al águila imperial ibérica y la cigüeña negra, especies en “peligro de extinción” y que cuentan con importantes efectivos reproductores, tanto en la sierra, como en las dehesas y riberos del entorno. El águila imperial se extiende desde esta zona hacia el este, siguiendo los relieves de la Sierra San Pedro y dando lugar al núcleo reproductor más importante de Extremadura. La cigüeña negra cuenta, además, con numerosos lugares de concentración premigratoria repartidos por charcas y charcones de las dehesas y los riberos. El buitre negro, ligado a espesas e impenetrables manchas de matorral mediterráneo, tiene una importante presencia en la zona, continuidad también de las numerosas colonias de la vecina Sierra de San Pedro.

No resulta difícil avistar especies como el águila-azor perdicera, águila real, culebrera europea, aguililla calzada, buitre leonado y búho real, que cuentan con numerosas parejas que nidifican en la seguridad de los cantiles y en los árboles. Cabría destacar al alimoche, que tiene aquí uno de sus núcleos de cría más importantes de Extremadura. El excelente grado de conservación de los matorrales del ribero y de las umbrías de la sierra, sirven de cobijo y alimento para infinidad de especies de pequeño tamaño: currucas, petirrojos, acentores…

En las dehesas, es frecuente la presencia del elanio común, la corneja negra –muy escasa y localizada en nuestra región- y numerosos bandos de rabilargos pendencieros.

Durante el invierno resultan espectaculares los bandos de decenas de miles de palomas torcaces que forman sinuosas nubes al desplazarse. Con diferencia, la región del Tajo internacional es junto a la Sierra de San Pedro, la mejor zona de invernada en Extremadura. Además, en las aguas del Tajo se dan concentraciones invernales importantes de cormorán común.

 

FENOLOGÍA DE LA RUTA

Puede realizarse en cualquier época del año. Durante el invierno disfrutaremos del espectáculo de los bandos de torcaces y durante la primavera, retornan las aves estivales: cigüeña negra, alimoche, aguililla calzada, culebrera europea… La primavera es también el periodo reproductor, por tanto habría que circular únicamente por las rutas establecidas. Así evitaremos molestias a las aves durante este periodo sensible. El verano es muy caluroso , así que evitaremos las horas centrales del día que, por otra parte, son las menos favorables para observar aves. Durante esta época se producen las concentraciones premigratorias de cigüeña negra.